ESE SABOR

Entonces probé el sabor de la incertidumbre, el olor de la ausencia, el aroma de la nada, y me decidí a esperar, me senté de hecho en la acera del tiempo, a esperar que las señales falsas desfilaran de primeras, (cual marchante primerizo que agita su bandera).

Entonces degusté ese bocado de quietud, ese manjar de sosiego que estaba preparado para mí y pude consolar mi alma atormentada, y pude relajar mi cuerpo tenso y en alerta ante cualquier cambio.

Entonces me tomé a sorbos esa sensación, me relajé al sentir su tibieza por mi garganta, asentí convencida de que jamás (nada) será igual, me tomé a sorbos la anticipación, la especulación, pude finalmente continuar con mi presente.

 

 

EXTREME MAKEOVER

Caminando por calles tranquilas me encontré este letrero en una tienda bella de ropa femenina : “Disculpa, estamos cambiando para tí”. Es una forma más cálida- y de tú a tú -, de decir: ” Estamos remodelando.”

Lo cual me da la idea de que quizás sería práctico y hasta sincero poder de vez en cuando colgarnos un cartelito similar “Disculpa estoy trabajando en mí… para tí (o para ustedes)”, a veces me siento como “fachada en remodelación”, algunas veces tal cual una de esas fachadas antiguas pero que se mantiene estoica ante el tiempo inclemente, otras veces alegre de muchos colores contrastantes, desafiantes.

Sirve de mucho descubrir cuando de verdad estamos en proyecto, remodelando, reubicando, para saber cómo actuar ante la llegada de extraños, las visitas de amigos, la cercanía de un amor o la intimidad de un  momento.

Quizás no sea malo de vez en cuando admitir que “estamos trabajando” en nuestro rinconcito privado, y así estar mejor preparados para la “pronta reinauguración” (de metas, de amistades, de amores, decide tú) 🙂

 

EL MUELLE BLANCO

Allí estaba ella. Fresca como la brisa de mañana, con la inocencia trenzada en su largo cabello. Pasaba siempre en la vía a su colegio, compraba allí su “juguito” y alguna hoja de papel ministro.

El sabía exactamente la hora en que iba a pasar. Acomodaba los estantes, se pasaba un peine imaginario, tronaba sus dedos y a esperar. Le hubiese gustado saber lo que era estudiar, pero su vida de comerciante heredada lo había convertido en un “viejo prematuro”.

Su aroma a splash marino hacía de aquella bodeguita un muelle, él se transportaba de inmediato : Aquel muelle blanco de mañanita, el sonido del mar susurro envolvente y relajante, sus manos libres de testigos se acercan, necesitan contacto, sus miradas se cruzan sin barreras…

“Cuánto es” dice ella para hacerlo volver a la realidad, pero su sonrisa tierna y comprensiva le dice sin palabras “somos dos”.

Se despide, dejando la estela vital para sus pulmones…A sus 13 años cada mañana siente que el cielo baja a su bodeguita y el muelle blanco está allí, esperando por sus pensamientos y fantasías azules.

EL DIAGNOSTICADOR DE CARROS

Conocí al “diagnosticador de carros” (algo así como el “encantador de perros”), hace algún tiempo, su fama corría por todas las calles y carreras aledañas a su “sede”, en donde “de sol a sol” se dedicaba a Diagnosticar.

No se hace llamar mecánico, pero no por falta de conocimiento, sino porque su técnica le permite darse el lujo de “remitir”. Armado de sus herramientas sorprende a los angustiados clientes que llevan sus carros.

Con sumo cuidado recorre el motor, afina sus instintos, toca los cables y “voilá” “Es la correa del tiempo, o la válvula del aire” etc etc. Si es algo menor de inmediato soluciona y su tarifa no es infartante.

Es un hombre feliz…así lo expresó mientras me conectaba un fusible (al carro, no a mí) y yo me atrevería a acotar “talentoso” pues nada como hacer lo que se quiere hacer y de paso saber hacerlo, ser asertivo.

Hoy en día cuando el miedo hace que los mecánicos sean como dentistas, le dedico unas líneas a este Dr. House de la mecánica automotriz 😉

PASEO DE FANTASIA

Navegar es como pasear, definitivamente, y paseando fui encontrada por la gente de moda marcas;  rápidamente me fui hasta su “tienda” y encontré cosas maravillosas, consejos tendencias y bellezas para admirar y por qué no, adoptar estilos según el ánimo, más que según la estación, dada nuestra tropical ubicación.

Allí estuve cafecito en mano, detallando lentamente y sin apuros, la moda, los perfumes mmm, exquisitas líneas para degustar cuando hace falta salir un poco de la rutina y perderse en la fantasía de un buen rinconcito chic 😉

RELATO TEMPRANERO

Mi día (este día que relato), comenzó más temprano que de costumbre.

Me provocó retomar una vieja rutina, visita a “Salvatodo”, cuando apenas las cajas comienzan a abrir (sí las cajas, no las flores), por ser aún época vacacional, no hay madres apuradas comprando meriendas o algún foami color verde…

Tomo mi vaso con diligencia y me dirigo a “la máquina” un latte vainilla será mi escogencia, mientras los espejos del área de cosméticos me resultan útiles a esta hora.

Me maravillo de estas líneas de productos, hechas en tonos perfectos o armoniosos, al menos para mí  : “Color Stay mineral Bronzer”, Wow qué buen mercadeo, me digo dándole cuerda a mis pensamientos femeninos y no muy profundos, también se valen…

Evito los anaqueles médicos agradeciendo la salud pero respetando realidades y doy mi última vuelta, escogiendo cierto antojo que será atendido luego de horas de oficina.

Fin del recorrido, ticket en mano, me voy renovada y con menos dinero en mi cuenta, pero para esos pequeños gustos,  también se destina “el ingreso” 😉 …

ANIMO AMADOR

Es una frase de tiempos pasados, utilizada en un famoso  y ya decadente programa sabatino, en aquel entonces animado por el gran Amador Bendayán, a quién le cantaban : “Animo Amador, ánimo Amador”.

Ese el SMS que nos enviamos las hermanas cuando las cuentas agobian, o cuando ha cambiado el “panorama”.

Por eso, medio en broma medio en serio, cuando leo y veo que “la cosa está fea”, (como dice Beto Perdomo ), hoy más que nunca, canturreo con sonrisa cómplice : “ANIMO AMADOR, ANIMO AMADOR” 🙂