UNA TARDE DEPORTIVA

-“Mamá vamos a probar el balón”, me dijo repentinamente mi hijo aquella tarde.

 

Nos fuimos sin mas a el “Parque de Santa Elena”, inmediatamente los recuerdos afloraron con una mezcla de tristeza al ver las huellas de la desidia en él.

 

Sus jardines no tan verdes, sus “bajadas y subidas” donde infinitas veces nos raspamos las rodillas a fuerza de patinar a como diera lugar.

 

Sus canchas en donde verbenas muy alegres se celebraban y siempre me inscribía en los “concursos de baile”, en fin todo el paisaje era adornado por recuerdos. La tarde estaba preciosa, la brisa suave y como queriendo arropar nuestro momento.

 

Mi hijo hizo gala de un estilo naciente, serio se empeñaba en procurar las cestas y perfeccionar su drible.

 

Un grupo de muchachos jugaba en el otro aro y de vez en cuando le pasaban el balón diciéndome “mételo en clases”.

 

Yo sonriente y como “toda una madre” de vez en cuando recordaba mis momentos de zurda en la cancha y les hice algunas asistencias no muy relevantes jajaja.

 

Transcurría la tarde, su cara ahora encendida y feliz, sus gestos de victoria o de decepción cuando los tiros no eran los esperados, mi niño…pude observarte sintiéndote “ya grande”, relacionándote con mayores y mostrando cierta rudeza, necesaria para tu personalidad.

 

“Mi papá me enseñó algunas técnicas y también el profesor de Valencia”, me dijo meditabundo.

 

Salí anotando en agenda las clases de basket y agradeciéndole la iniciativa

 

“Ok pana”, se despidió haciendo el saludo universal “puño contra puño”, yo les sonreí y nos fuimos a calmar la sed.

 

El deporte, vital para la personalidad, la salud y la actitud: A diario, a eso de las 5 pm se llenan muchas canchas con esos muchachos que con un mágico : “chamo estoy parado”, disfrutan sin problemas, hacen gala de sus jugadas, tonifican su espíritu sin saberlo, van creciendo…

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9 comentarios en “UNA TARDE DEPORTIVA

  1. Que post tan refrescante, como lo dice la etiqueta… Sabes, a veces uno tiene que aprovechar a los hijos ya que sin darnos cuenta crecen, y ya no son nuestros “bebés”. Son unos tarajayos (no se como se escribe) hechos y derechos. Aunque para los padres seguirán siendo nuestros bebés…

    Nunca se me olvida cuando mi abuela (QEPD) de casi 100 años se refería a sus hijos, les decía “los muchachos” (y son una pila de octogenarios y sexagenarios).

    Disfruta de tu hijo todo lo que puedas. Saludos…

  2. La verdad es que leerte me trajo recuerdos… de aquella época en la que podía pasar un día entero jugando basket; cuando todo era más fácil y ligero; cuando era difícil cansarse y más aún tomar tiempo para descansar…
    Muy bueno el post de verdad. Saludos al chamo y que no se detenga.

    Va un abrazo

  3. Luis y Yudith, muy acertada esa opinión, el tiempo “vuela”, besos…
    Kenzo : me alegra que disfrutaras tu paseo, por aquí te espero , un beso
    César, tu comentario fue muy cálido, es bonito de vez en cuando despertar esas añoranzas, de algo han de servir no?, un abrazo para tí..

  4. De esos post`s sabrosos que siempre quiero leer…

    .. Y me llevas -de paso- al recuerdo de esos dìas; en los que tambièn buscaba “forjar” mi pesonalidad.

    Tienes razòn: No borres de tu agenda meter al chamo en clases de basket. Y en cuanto deporte èl disfrute.

    Estàs viviendo el mejor momento de su vida.

    Rico!

    Un abrazo! :-D-

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