CUANDO QUIERO LLAMAR, NO LLAMO

Otro fin de semana fuera de la ciudad donde vivo. Estoy en mi casa, la natal, todos tienen compromisos, esta noche prefiero declinarlos.

Mi compromiso esta noche es mi soledad. Los despido alegremente, nadie quiere marcharse, “vayan tranquilos”, les digo para quitarles la idea de que al cerrar la puerta relajaré mis músculos faciales, haré un toddy helado que rebosará en mi vaso de siempre y “compartiré” en esta hermosa modalidad que llamamos “bloguear”.

No me decido entre “llamar a alguien” o seguir aquí, pensando en mil cosas, saboreando este chocolate atenuado por el hielo que me gusta masticar, una mala costumbre que me encanta disfrutar en privado.

Algunas veces, me felicito calladamente cuando termino haciendo lo que realmente quiero, aunque sienta destellos de tristeza dando punzaditas en mi corazón, se diluyen en la bebida que ya agoniza…

“Cuando quiero llamar no llamo” (pensando mucho más en el original título de Otero Silva), pero jamás a la inversa.

Anuncios

4 comentarios en “CUANDO QUIERO LLAMAR, NO LLAMO

  1. Te persigo por los laberintos virtuales, a la caza de tus letras. Y me siento tonto cuando dices pensar en llamar a alguien, y mi mente me viste de Austin Powers en el video de madonna Beautiful stranger, palmeándome en una nalga y diciéndote “Call Me”, jajaja.
    La tristeza, esa cobarde que nos inspira y nos derrota, siempre se hace fuerte tras el atardecer. Un beso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s