UNA PARTICULAR VOCACIÓN

Lo que marcó esta historia fueron los besos.

Se vieron en las calles de ese pueblito frío, la virginal muchacha le pareció tan pura…
Estrenó sus labios descubriendo su temprana y mutua vocación : la de dar besos. Se besaban de todas las formas posibles, descubrían sus ángulos fuertes, experimentaban velocidad y sólo se limitaban a inhalar el tibio aliento de sus bocas enamoradas.

Nunca hablaban …lo más lejano que él se atrevió a hacer fue contar las traviesas pecas de su pálida piel, pero no se veían muchas tras su ropa de invierno así que procedían a los besos -nuevamente- ya más experimentados.

Con ojos entrecerrados el mundo era mucho más llevadero, descubrieron escondites , maduraron.

El decidió comprobar si su vocación de besador aplicaba a otras damitas. Un largo beso de despedida casi lo hace desistir de la absurda idea, pero pudo más su espíritu de aventura.

Ella se quedó con sus labios estrenados y sin querer hablar…él se dio cuenta de que ya muchos besos ajenos, muchos besos mal dados por siempre los separarían y ya de nada serviría recordar que “la vocación de los mejores besos”, fue mutua y (en esta historia) , irrepetible.

Anuncios

3 comentarios en “UNA PARTICULAR VOCACIÓN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s