Muy buenas noches queridos “radioescuchas”, desde ésta cálida ciudad les habla Marianne, certificado xxx por su emisora de siempre, “X-trema noventa y pico”.
La noche transcurre tranquila y desde esta cabina la vista es hermosísima.
Hoy les traigo un tema que puede parecer sencillo, pero varias personas me han manifestado la misma inquietud : “Me gusta tomar café en taza”.
Pues sí…este tema tan profundo (jajaja se escucha risa en sonido dolby), se los traigo a colación, con una tacita de té caliente (aquí lo hacemos bien espumosito con leche).
En días pasados, conversando con una amiga muy especial y sentadas en una agradable panadería nos traen el anhelado café.
Las tazas no eran tales, eran vasos plásticos “para llevar”.
Aunque sé que es válido y hay clientes que así lo prefieren, hay ocasiones en que se amerita la “cálida taza”:
“¿Me lo puedes traer en taza, por favor?”
“Aquí no trabajamos con taza”, dijo secamente el mesonero,
” Pero…desde aquí se ven”, insistí con una estudiada dulzura.
Finalmente fuimos servidas “como Dios manda” y les aseguro que la conversación fue más fluída, el momento más elocuente, las ideas más “saboreadas”…
¿Que no me creen?, Bueno, quizás es cuestión de estilos (se escucha “Ivan Lins”, y mientras esa dulce voz invade este programa, aprovecho para saludar al genial Fósforo y desearle una pronta recuperación).
A ver…cuéntame, ¿Cuál es la importancia de la “tacita de café”?, si es que realmente la tiene para tí y así remojamos juntos algunas ideas, ¿te parece?
