Hoy no quiero ser madura o paciente, qué te parece si dejamos la ecuanimidad para otro día.
Hoy quiero ser fibra y no mente, no quiero alicientes que me hagan entender que todo tiene su momento…
No quiero bálsamo ni espejismos, porque ya los diferencio bien.
Qué te parece si nos dejamos de reflexiones adultas y nos embriagamos de presencia, si anulamos la distancia que tanto nos separa en ocasión un viernes, que tanto nos une, también un viernes…
Escrito en Sólo mío




