No recuerdo cuando fue que empecé a extrañar los viajes frecuentes a aquella granja. Todos niños éramos invitados a pasar fines de semana sencillos y a la vez cargados de mil emociones campestres, por llamarlas de alguna manera.

Nos llevaban en una de esas camionetas “rancheras”, los morrales iban repletos, en contraposición con los estómagos vacíos.

El piso rojo siempre olía a cera, los baños y las habitaciones con poco uso, despedían cierto olor mezclado de desinfectante y humedad. Rápidamente nos zambullíamos en aquel tanque que hacía las veces de piscina, muy profundo y de agua fresca que calmaba el calor de agosto.

Siempre, siempre había muchos adultos, cuyas caras podría recordar con facilidad pero nuestro gusto era jugar. Jugar mientras sonaba -para nuestro deleite subconsciente -Willie Colón :
“…Oh, qué será, que será,
que anda suspirando por las alcobas,
que se oye susurrando en versos de trova,
que anda combinándonos preguntas locas,
que anda en las cabezas, anda en las bocas…

Mientras el hambre después de la remojada se acrecentaba y comíamos “pan con refresco”, declinando comida decente para seguir correteando, ahora con cabellos mojados y bocas moradas.

Escenas que parecían repetirse en el mismo escenario con los mismos personajes y los mismos niños correteando sin fin mientras proseguía la buena música:

“Oh, qué será, qué será
que vive en las ideas de esos amantes,
que cantan los poetas más delirantes,
que juran los profetas emborrachados,
está en la romería de los mutilados,
está en la fantasía de los infelices,
está en el día a día de las meretrices,
en todos los bandidos y desvalidos,
En todos sus sentidos, será qué será,
que no tiene decencia y nunca tendrá,
que no tiene censura y nunca tendrá,
y le falta sentido…”

Letras que no entendíamos pero que se adentraban en los pequeños corazones y algunos se abrirían en flor después para vivirlas…

Los momentos se viven… sin saber que luego serán parte de una historia irrepetible y algunas veces jamás contada.

“(Ohhh, qué será)
Son fantasmas, son fantasmas, oigo la puerta tocar, ay, la puerta tocar
(Ohhh, qué será) …”