Las calles y las carreras de mi amor Barquisimeto,
me tienen vuelta un desastre ya ni sé donde me meto,
cuando me fui muy campante pensando que iba hasta el centro,
me reencontré to’ esas flechas, parecía un departamento!
Y manejé derechita cual confiada “forastera”,
sin pensar el protocolo que se sigue en “las carreras”,
dándole calle por calle con la intención pasajera,
de llegar hasta “la 20″ sin que ni un alma me viera.
Apenas llego a la esquina del complicado ajedrez,
me pega el grito un señor : “Muchacha ¿Qué es lo que ve?”,
“¡Dele , dele y pele el ojo!, ¿De donde es que viene usté?
Esto no es París o Londres, aquí todo es al revés,
vaya contando carreras, y las calles pa’ aprender,
prepare el tímpano ahora, no sea que se lo taladren,
el que se detiene pierde (hasta su señora madre),
que seguro se la nombran antes de que el gallo cante!”
Escuchando al veterano y con la mente encendida,
me aventuré a las carreras y a contar concentradita,
no sea que “pele la calle” protejo a mi madrecita,
que mientras ella ya duerme, yo pienso a modo optimista:
Vengo con todos los hierros pa’ aprenderme”las flechitas”,
no habrá carrera ni calle que esta vez se me resista!
(Jaiiii)
Escrito en Mis Coplas




