Por recomendación de mi pana caribe, fuí a este autolavado (Caribe : tienen nueva administración).
Apenas salí del carro un muchacho de contextura gruesa y cara amigable, saltó a atenderme..”este muchacho tiene carisma”, pensé.
Pasé de inmediato a la sala de espera. Incómodos muebles de rattan me llevaron a los años 80, inmediatamente supe que estaba perdida, era jueves, día de mujeres.
Parecia un “pijama party”. Créanme, me considero sociable pero todo tiene su momento, su lugar…
Mujeres saltaban, comentaban del programa que se veía en la TV aérea, hablaban de sus hijos, recomendaban cremas, miraban de reojo, se reían ruidosamente. Las que llegaban le daban besos al gordito (confirmando su carisma) y todas pasaban a la sala. Se notaba que no se conocían, pero sólo una frase las unía automáticamente al club.
Unos pocos hombres miedosos prefirieron esperar afuera bajo el sol inclemente. En realidad los entendí… hojeaban sus periódicos y de vez en cuando veían el desfile de mujeres, pero de lejos …
OK. No andaba sociable. Sumida en mis pensamientos parecía discordar (en realidad discordaba).
Las mujeres no aguantaron mi silencio y me preguntaron ¿a qué te dedicas, ¿tienes hijos? ¿cuál es tu carro?
Sonreí nerviosamente pensando si alguna leería mi blog (paranoia virtual), contesté algunas preguntas y se sintieron en confianza, lo que faltaba era un buen vino y hablar mal de los hombres jajaja (qué predecible somos algunas veces).
Me despedí ligeramente de las chicas que quedaban y ya en el carro limpiecito veía como todas se iban despidiendo (abrazo y todo) del gordito, mientras pensaba :
- “¿Volveré un jueves?(por ese tipo de preguntas es que tienes pocas amigas jajaja)
- “Ese muchacho tiene su carisma…”
Escrito en Refrescantes




