El domingo en todo su esplendor… con mi faldita de pliegues y las zandalias chatas anudadas al tobillo, estoy lista para salir y tener un detalle con mi carro.
Si tengo que escoger entre un autolavado muy bueno pero que parece taller, a uno normal pero que parece “el mall del carro”, obviamente prefiero este último.
Adoro estos “En la Via” full equipo : autolavado, estación de gasolina, centro de lubricación (siempre me pareció sugerente este nombre), tienda e internet.
Llego de buen humor, se escucha “Lady” de Lenny Kravitz, suficiente para cualquier inspiración. Estaciono dentro de las flechas, le lanzo las llaves al chico quien saluda como me gusta que me saluden : Atento, sonriente…
Camino hasta la taquilla de pago y activo mirada panorámica : en un TV varios clientes miran absortos el canal de turno, sin volumen, otros se esconden tras la sección deportiva del periódico.
No diviso “colirios” este domingo, asumo que todos tendrían el carro limpio…
Entro a la tienda, me siento como “Thelma sin Louise”, típico ambiente de este tipo de tiendas : Revistas, ambientadores, una nevera full de cervezas y “autoperiquitos ready to go”.
Un grupito de hombres refrescan su mañana con alcohol, siento sus miradas y me provoca lanzarles una sonrisita lejana…me alejo con un apropiado nescafé y mientras mi carro es resucitado del polvo, entro a internet…
Marroon 5 invade el frío y solitario lugar, sitúo por instantes de forma traviesa el nescafé entre mis piernas… siento el calor más fuerte que el aire del split y la tibieza me anima a escribir intensidades no aptas para una mañana de domingo…
Pasa el tiempo exacto del servicio, ya mi carro reluce y se aprecian mejor sus adornos playeros.
Veo que se va el grupo feliz en una camioneta que se llama “La Negra Francisca” y sonrío con tanto contraste mañanero.
Me voy serena, como Thelma sin Louise y sin haberme topado a Brad Pitt pero pensando en la frase que me despertó en la mañana : “Dios hace milagros, pero no lava carros” ![]()
Escrito en Refrescantes




